Luis Caputo atribuyó la suba del riesgo país al “temor a volver al infierno”, dice el título en la nota de LA GACETA del 03/10 y pensé: sí, ministro: la gente tiene pánico de volver a tener los mejores salarios y jubilaciones de la región; a tener nuestra capacidad instalada produciendo al máximo; a ver los avances de nuestra ciencia y tecnología, para ser cada día más soberanos. Los trabajadores tienen miedo de volver a discutir el pago de Ganancias, ya que prefieren discutir cómo conseguir dos o tres laburos poder llegar a fin de mes, porque -con un sueldo - no alcanza para vivir. Jubilados y pensionados tienen pánico de volver a tener casi un 100% de cobertura gratuita en remedios. Pánico a que les quiten las abultadas boletas actuales de agua; luz y gas. Las anteriores, llenas de subsidios, eran un lujo que solo podían permitirse países serios… El comercio siente un frío en la espalda ante la amenaza de volver a niveles de consumo como los de 2003/2015, donde la rotación de mercadería y el consumo masivo llenaba negocios, veredas, galerías y shoppings. Nada como la soledad de un negocio vacío, piensan… Después de todo, siempre habrá alguien alejado de Casa Rosada para echarle la culpa: municipio, comuna; la “negrada” peronista; la chusma radical o los zurdos comunistas. El riesgo país crece, debido a que -este paraíso construido por las Fuerzas del Cielo en suelo argentino angloisraelí - es tan barato para los extranjeros que alguna traba había que ponerle a tanta voracidad por venir a vivir la experiencia de ser libres a quedar sin trabajo, cerrar una fábrica o industria; bajar las persianas de tu comercio y perder derechos, al grito de ¡VivaLaLibertadCarajo!
Javier Ernesto Guardia Bosñak
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